domingo, 20 de abril de 2014

Las mejores promesas son aquellas que quieres romper

Si te digo la verdad, no sé por qué te escribo, pero no quiero seguir cumpliendo esa promesa que te hice, no quiero tenerte lejos, estoy, sinceramente, sigo, enamorado de ti, te echo mucho de menos, y miro tu foto cada día, tratando de ir hacia delante, de cerrar el capítulo o, como dicen, pasar página, pero no puedo, cuando escribo esto, me arde el pecho, como cuando hablábamos, y cuando veo la fotografía, las piernas me tiemblan, y siento las ganas urgentes de ir a coger ese tren, que parece que ya pasó, no quiero que te agobies por esto, sé que tu corazón o tu mente deben estar ocupados, y quizá seas feliz, pero para qué engañarnos, egoístamente me gustaría ser yo quien te hiciera feliz, me dueles mucho, el simple hecho de pensar en ti, de encontrarte cuando menos me lo espero, hace que no me de por vencido. Quiero que me des esa oportunidad cuando estés preparada, si es que quieres, de que nos veamos, engáñame, te lo juro que me valdría.

Lo siento, pero te quiero.

2 comentarios:

  1. Tantas veces me sentí así que hasta me duele leerlo...Ánimo compañero.

    Nunca pidas perdón por querer a alguien.

    Salud.

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  2. Me uno a vuestro club.
    Un abrazo!

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